CHAQUIRAS

El trabajo con cuentas tejidas existe desde tiempos ancestrales, se utilizaban semillas, minerales, conchas, cortezas, arcilla, dientes y huesos para la confección de adornos corporales principalmente.

Al otro lado del océano se fue perfeccionando la fabricación de cuentas de vidrio (chaquiras), y fue en Japón y en la actual República Checa donde se logró obtener un tamaño y forma constantes, lo que facilitó e incrementó su uso. En América se comenzó a usar las chaquiras luego de la invasión europea, reemplazando los materiales locales por el nuevo material, que tenía colores y brillos nunca antes vistos; y se extendió su uso desde Alaska hasta la Araucanía. Actualmente es posible verlas utilizadas de diferentes formas: tejidas a telar, tejidas en red, tejidas en peyote, bordadas, enhebradas en empuntados y pegadas con cera. Destacan las tobilleras y pulseras Guna, los tejidos y enchaquirados Wixarika (Huicholes) y los hermosos collares Emberá.